miércoles, 6 de mayo de 2020

Escribimes y escribiretes VII


La mina en que vivimos

Y el capitalismo es su propietario.
Una mina es un lugar donde está depositada una materia prima, primigenia, que previo procesamiento da lugar a un producto, o productos, que el hombre utiliza para su aprovechamiento.
Cuando la materia se agota, la mina queda abandonada y el paisaje destruido. Son los restos de un banquete.
La sociedad humana es una mina.
Exactamente no sé si la materia prima es el hombre o de si la materia prima es diversa y el hombre es la herramienta.
Lo que sí parece claro es que el capitalismo es el propietario que implacablemente la va agotando.
¿Y los desechos?

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Principio de Arquímides

Cuando nací, lo que desalojé no sé dónde fue a parar. Y cuando iba creciendo lo que iba camino de la sentina…
El hueco que deje…

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 Prostitución: El juego del amor

Si se quiere tener un poco de amor, mora lo da y Roma lo paga. Si se lleva un ramo, mejor. Lo dice Omar.
Puede encontrarse la Horma de su zapato, pero no importa porque la h es muda.


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Y esos artículos de opinión de los periódicos, encabezados por el título del artículo, la foto y el nombre del articulista. Que pueden hablar de Napoleón, El Dr. Fleming, Goya, el Papa o hasta de Dios, pero que no tiene ninguna foto del personaje.

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Por qué se utiliza más la expresión “la urgencia del deseo” que “las ganas de follar”, a pesar de que esta es más clara, concreta y no lleva a engaño ni malos entendidos. ¿Nos gusta lo impreciso? Un misterio.

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Si lo cuentas ya está estrenado.
Desenvuelto y usado, pierde su universo de posibilidades y ya sólo es una cosa más.
Ha perdido la brillantez, la pureza de aquello que tiene todo su potencial intacto.
Pero vivir es eso. Perder toda otra posibilidad.


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-Nunca he tenido que usar en mis escritos otro idioma que aquel en el que escribo y nunca he necesitado utilizar la palabra “pathos”. ¿Tengo que preocuparme, doctor?
-No lo sé, yo soy especialista en el aparato digestivo.
-¡Ah, sí! Perdone.Yo venía precisamente porque últimamente estoy notando después de comer…

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Es sábado por la tarde. De regreso a casa me cruzo con un joven, cabellera rizada, revuelta, barba abandonada, aspecto de inseguro, de desvalido. Va empujando un carrito con un bebé dentro.
¿Qué pensar?
Se puede pensar: Un pringadillo, la metió donde no debía y ahora paga las consecuencias. Las pagará durante muchos años.
O también: Mira, un padre responsable, su compañera debe estar trabajando y él ha salido con su niño para que le dé el aire. Es un niño con suerte por tener un padre tan responsable.
Se pueden tener estos dos pensamientos o cien más, pero lo importante es lo que él piense, lo que él sienta, cómo él se vea. Porque es lo que le impulsa a actuar y lo que hará que su pareja y su niño sean afortunados o desgraciados.
¿Qué más da lo que piense yo o cualquier otro?




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